El Diari de
Tarragona publica avui que el PP de Salou està estudiant la possibilitat de
denunciar Pere Granados per injúries i calúmnies. El motiu
són les acusacions que l’alcalde va abocar fa un mes i mig sobre el presumpte ús
irregular de diners públics per part dels populars (se suposa que arran dels
famosos llibres de contes que tanta polseguera han aixecat). L’anunci el va fer
ahir el portaveu del grup municipal del PP, Mario Garcia, en una roda de premsa
durant la qual va exigir el compliment del pacte de govern per part de CiU. És
a dir, que Granados li cedeixi l’alcaldia, tal com van pactar després de les
municipals del 2011. Mario també va rebutjar les acusacions de deslleialtat que
Granados utilitza per trencar el pacte i, per tant, no haver de passar-li
l’alcaldia, i va contraatacar dient que si algú ha tingut un comportament
deslleial, ha estat precisament Granados, ja que manté en el govern “una
regidora trànsfuga”, en referència a Reyes Pino. Reprodueixo la informació de
Javier Díaz Plaza. A dalt, Granados i Mario, cadascun pel seu costat.
El 30 de abril, tras un pleno muy movido, el alcalde Pere Granados (CiU) aseguró a los medios de comunicación que «hay hechos muy graves relacionados con dinero público que afectan al PP de Salou». Su acusación se quedó ahí, no dio más detalles ni aportó ningún documento. Casi dos meses después sigue sin desvelar a qué se refería. Y ahora el PP estudia la posibilidad de presentar una querella contra él por «un delito de injurias y calumnias». «El asunto está en manos de los servicios jurídicos del partido», afirmó ayer el portavoz popular y primer teniente de alcalde, Mario García, que retó al alcalde a que «si tiene pruebas de que hemos cometido un delito, que vaya a la Fiscalía y lo denuncie».
«Es una acusación muy seria, con la única intención de mancillar nuestro honor e intoxicar a la opinión pública», añadió García.
El PP también pedirá esta semana la convocatoria de un pleno extraordinario para el 25 de junio con el cambio de alcalde como único punto del orden del día. «Si esta petición está respaldada por al menos una cuarta parte de los concejales del consistorio —es decir, seis—, el alcalde estará obligado a convocarlo», dijo García, que ya está en conversaciones con otras formaciones para que se sumen a su solicitud. CiU y PP acordaron en junio de 2011 tres años de alcaldía para Granados y uno para García. El relevo debería producirse en el pleno del día 25 de este mes, pero Granados avanzó la sesión a mañana y no ha incluido ese punto en el orden del día a pesar de que los populares se lo pidieron el viernes por escrito.
García considera, no obstante, que el pacto no está roto y subrayó que si CiU lo incumple «habrá triunfado la mezquindad, la falta de honor y la falta de palabra. Y se habrá dañado a nuestra institución y la clase política en general. Que algunos políticos no sean capaces de cumplir los pactos firmados hace difícil que la sociedad civil pueda recuperar la confianza en los políticos». «Veremos si son un partido serio y hombres y mujeres de palabra», aseveró.
Deslealtades a la inversa
En caso de que Granados no suelte la alcaldía, los tres concejales del PP (García, Pedro Lavilla y Marc Alarcón) renunciarían a estar en el equipo de gobierno y pasarían a la oposición por «dignidad política». Pero si se cumple el acuerdo, García no descarta seguir gobernando con CiU: «Antepondríamos los intereses del municipio a los del partido».
Respecto a que el alcalde tilde continuamente de «desleales» a los populares y les acuse de entorpecer la negociación del CRT, frenar la segunda fase del proyecto del camino de ronda o impulsar una moción de censura contra él, García espetó: «¿Cómo puede lanzar todas esas estupideces y mantenernos como socios de gobierno? Si yo fuese el alcalde y tuviese pruebas de que mis socios de gobierno están perjudicando los intereses de Salou, los habría echado ipso factor».
García defendió su «lealtad» a sus compañeros de gobierno durante los tres años que van de legislatura: «En los plenos, las juntas y las comisiones hemos votado siempre en sintonía con ellos». Y recordó que «si no fuese por nosotros (el PP), Pere Granados no sería hoy alcalde de Salou».
Asimismo, señaló que CiU sí ha sido «desleal» al PP por «mantener en el gobierno a una concejal tránsfuga —en referencia a Reyes Pino— a pesar de que le pendimos que le retirase las competencias; por llevar a un miembro de la oposición —Martina Fourrier, de UMdC— al Palau de la Generalitat en las negociaciones del CRT sin informarnos, o por presentar mociones en connivencia con la oposición para intentar arrinconar el PP».
García criticó, además, que «desde el minuto uno del pacto de gobierno», Granados «se haya dedicado a decir que hará un inventario para ver si cumplimos el acuerdo».
Pérdida de confianza
Granados prefirió no hacer valoraciones ayer sobre las declaraciones del líder popular, aunque en los últimas semanas ha manifestado en repetidas ocasiones que «el pacto está roto» y que continuará siendo alcalde durante el último año de legislatura. También ha argumentado que la no inclusión del relevo en la alcaldía en el orden del día del pleno se debería a que «la mayoría de concejales del equipo de gobierno han perdido la confianza en García y no le votarían para que sea alcalde —necesitaría once votos favorables—».
